Con 36.295 casos de dengue registrados hasta mediados de 2026, Perú mantiene en marcha un plan que prevé liberar millones de mosquitos con Wolbachia en Lima. Al mismo tiempo, NAMRU South, unidad de investigación médica de la Marina de Estados Unidos, estudia dengue y otras enfermedades tropicales desde Callao e Iquitos. No existe evidencia pública que conecte ambos programas, pero la difusión incompleta de convenios, protocolos y reglas sobre datos y muestras mantiene abierto un reclamo de transparencia.
El dengue vuelve a aumentar en el Perú. Según informó La República, con base en datos atribuidos al Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), hasta la semana epidemiológica 26 de 2026 se habían registrado 36.295 casos y 40 fallecidos, un incremento del 25 % frente al mismo periodo de 2025, cuando se reportaban 28.587 contagios.
La nota cita al infectólogo Ciro Maguiña, quien identifica a Loreto, Madre de Dios y Ucayali, así como a la costa comprendida entre Áncash y Tumbes, entre las zonas de mayor riesgo. Lima también se ha convertido en un nuevo foco durante los últimos años. El escenario climático exige mayor vigilancia: el ENFEN mantiene la alerta de El Niño Costero y estima que el fenómeno podría continuar hasta abril de 2027, probablemente con una magnitud fuerte.
Una intervención de gran escala en Lima
En este contexto, el Ministerio de Salud, MINSA, aprobó, mediante la Resolución Ministerial N° 485-2025/MINSA, el plan para implementar y evaluar la estrategia Wolbachia entre 2025 y 2027.
El método introduce en el mosquito Aedes aegypti una bacteria intracelular presente naturalmente en numerosos insectos, con el propósito de reducir su capacidad para transmitir dengue, zika y chikungunya. No se trata de mosquitos transgénicos: la estrategia busca que las hembras portadoras transmitan Wolbachia a su descendencia y que, con el tiempo, la bacteria se establezca en la población local de mosquitos.
En Comas, distrito del norte de Lima, el plan abarca aproximadamente 400.000 personas, 20 kilómetros cuadrados, 6.000 puntos de liberación, más de 76.000 viviendas y 18 establecimientos de salud. La resolución contempla, además, la liberación semanal de alrededor de dos millones de mosquitos durante 24 semanas continuas. El MINSA anunció inicialmente que las liberaciones comenzarían en enero de 2026, aunque la fecha exacta del primer lote no fue localizada en los comunicados oficiales revisados.
El presupuesto asciende a S/ 12.262.338: S/ 6.662.338 corresponden al MINSA y al Instituto Nacional de Salud (INS), mientras que S/ 5.600.000 proceden del Fideicomiso para Ciencia, Tecnología e Investigación de Puerto Rico (PRVCU). El plan también involucra a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y al World Mosquito Program (WMP), organización sin fines de lucro propiedad de la Universidad de Monash, en Australia.
Según el documento oficial, el PRVCU y el WMP proporcionarán huevos de Aedes aegypti de cepa peruana infectados con Wolbachia y asesoría técnica. El INS tendrá funciones de crianza, control de calidad y vigilancia virológica; la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (DIGESA) estará a cargo de la liberación y el monitoreo, mientras que el CDC Perú evaluará la efectividad mediante la comparación entre un distrito intervenido y otro de control.
La resolución cita un memorando de entendimiento entre el MINSA, el PRVCU, el WMP y la División de Enfermedades Transmitidas por Vectores de los CDC estadounidenses. Sin embargo, al cierre de esta revisión, su texto íntegro y sus anexos no fueron localizados en los portales oficiales consultados. Por ello, no es posible conocer públicamente todas las disposiciones sobre responsabilidades, propiedad y transferencia de datos o muestras, contingencias, indemnidad y eventual suspensión del programa.
Evidencia prometedora, pero aún en revisión
El principal ensayo aleatorizado citado como antecedente es AWED, realizado en Yogyakarta, Indonesia, y publicado en 2021 en The New England Journal of Medicine. El estudio reportó una eficacia protectora del 77,1 % frente al dengue confirmado virológicamente y del 86,2 % frente a las hospitalizaciones en las zonas intervenidas.
No obstante, una revisión sistemática publicada en 2024 por Cochrane, una red internacional e independiente especializada en evaluar y sintetizar evidencia sanitaria, examinó los ensayos controlados sobre el uso de mosquitos Aedes portadores de Wolbachia.
De los estudios que reunían las características buscadas, la revisión solo pudo incluir un ensayo concluido: el realizado en Yogyakarta. Consideró de certeza moderada la evidencia de que la intervención probablemente reduce en un 77 % las probabilidades de contraer dengue confirmado, pero indicó que no encontró datos sobre eventos adversos. Por ello, sus autores recomendaron realizar nuevos ensayos en una mayor diversidad de contextos antes de asumir que los resultados pueden reproducirse en otros países.
El propio plan peruano reconoce que se necesitan estudios locales para establecer el costo y efectividad de la intervención y admite desafíos relacionados con infraestructura, producción masiva, sostenibilidad financiera, vigilancia y participación comunitaria. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud anunció en junio de 2026 una actualización integral de la evidencia. La eventual publicación de nuevas recomendaciones está prevista para finales de 2027, después de que el grupo responsable evalúe los estudios disponibles.
El médico Vladimir Osorio Anayo, entrevistado para esta investigación, considera indispensable ampliar el análisis antes de extender la intervención. Sostiene que se requiere realizar “un estudio exhaustivo” y promover un “debate académico y científico de diversas instituciones”.
Esta declaración expresa la posición del entrevistado y no constituye una conclusión científica sobre la eficacia o seguridad de Wolbachia. El hecho verificable es que el programa peruano tiene entre sus objetivos generar evidencia local y evaluar sus resultados. Su publicación completa, incluidos aquellos hallazgos que pudieran cuestionar el desempeño del programa, debería formar parte de las obligaciones de transparencia.
El WMP reconoce que la entonces Fundación Bill y Melinda Gates, denominada Fundación Gates desde 2025, financió su trabajo durante varios años. La organización afirma que esa relación concluyó y que la fundación ya no financia sus proyectos. Existen registros de subvenciones históricas dirigidas al desarrollo y la expansión de la tecnología, pero ello no demuestra que la Fundación Gates financie directamente el despliegue peruano.
NAMRU South y la investigación tropical en Perú
En paralelo, Perú alberga desde 1983 a NAMRU South, anteriormente denominado NAMRU-South, una unidad de investigación médica de la Marina de Estados Unidos establecida mediante acuerdos entre los gobiernos y las marinas de ambos países.
NAMRU South opera en instalaciones ubicadas en Callao e Iquitos. Según la propia Marina estadounidense, investiga y vigila dengue, malaria, enfermedades diarreicas, infecciones de transmisión sexual y resistencia antimicrobiana. Su misión incluye desarrollar y probar diagnósticos, medicamentos, vacunas y medidas de control vectorial.
La unidad informa que mantiene proyectos de investigación en colaboración con instituciones peruanas. También señaló que, desde 2010, su sistema de vigilancia de enfermedades febriles y respiratorias había recolectado y procesado más de 50.000 muestras junto con establecimientos de salud participantes.
La presencia de NAMRU South en Iquitos y el aumento del dengue en la Amazonía son hechos reales, pero su coincidencia geográfica no demuestra que exista una relación causal. Tampoco se encontró evidencia pública que vincule a NAMRU South con el plan Wolbachia de Comas.
Esa ausencia de pruebas no vuelve innecesarias las preguntas. ¿Qué investigaciones sobre dengue y mosquitos se encuentran actualmente en ejecución en Iquitos? ¿Qué comités peruanos de ética y bioseguridad las aprobaron? ¿Qué muestras pueden salir del país, quién conserva su titularidad y durante cuánto tiempo? ¿Qué resultados, incidentes o efectos adversos deben comunicarse al Estado? ¿Los acuerdos vigentes desde 1983 y sus modificaciones están disponibles para el escrutinio público?
La transparencia sigue pendiente
Perú enfrenta un nuevo crecimiento del dengue, prepara una intervención sobre millones de mosquitos y mantiene una cooperación prolongada con una unidad militar extranjera que investiga enfermedades tropicales. Ninguno de estos elementos demuestra por sí mismo una operación encubierta ni una conexión entre los programas. Pero todos involucran recursos públicos, información sanitaria, muestras biológicas y decisiones que afectan a la población.
El MINSA, el INS, la DIGESA, el CDC Perú, la Marina de Guerra del Perú y las instituciones extranjeras participantes deben publicar los memorandos completos, protocolos científicos, autorizaciones éticas, acuerdos de transferencia de datos y muestras, matrices de riesgo, planes de contingencia y mecanismos de responsabilidad.
La transparencia no invalida la ciencia: permite fiscalizarla. En un asunto que compromete la salud del Perú y forma parte de un problema sanitario mundial, la población tiene derecho a saber qué se investiga, quién lo financia, quién controla sus resultados y quién responderá si algo sale mal.
Fuentes:
Wolbachia-carrying Aedes mosquitoes for preventing dengue infection - PubMed
¿La liberación de mosquitos portadores de Wolbachia previene la infección por dengue? | Cochrane
Comunicado Oficial Enfen N° 13-2026 - ENFEN

